IMG_7033_edited.jpg

Evaluación en el aprendizaje

¿Qué visión tenía de la evaluación antes de comenzar la asignatura?, ¿Cómo contrasta con la realidad de la evaluación?

  ¨ Enseñar, aprender y evaluar son en realidad tres procesos inseparables¨ (Sanmartín, 2007, p. 3).  Partiendo de esta idea y relacionando con mi experiencia en la docencia. Considero que esta frase es fundamental tenerla presenta a la hora de impartir clase, así como evaluar los contenidos.

Durante el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje que se llevan a cabo a lo largo de la educación, se debe tener en cuenta que enseñar, aprender y evaluar son los elementos claves e interdependientes del proceso de educación. Con esto pretendo defender la idea de que el docente debe ser consciente de trabajar estos procesos de manera conectada. Un buen docente proporcionará la enseñanza que el alumno debe aprender y además aplicará los procesos evaluativos que sean necesarios.

En cuanto a lo que entiendo y he entendido siempre por evaluación, me gustaría resaltar que mis conocimientos sobre la evaluación, así como mi opinión acerca de ello ha cambiado desde que comencé a estudiar el grado de educación primaria.  Antes de empezar esta asignatura tuve la oportunidad de trabajar y profundizar en diferentes aspectos relacionados con la evaluación. No obstante, esta evaluación se presentaba más enfocada a una evaluación de alumnado de primaria. Esto implica ciertas diferencias con la evaluación de la adquisición de lenguas segundas.

La evaluación descrita según la RAE (2019) con la tercera acepción ¨Estimar los conocimientos, aptitudes y rendimiento de los alumnos¨ induce en el ¨buen docente ¨entender la evaluación como un proceso que debe llevarse a cabo desde que el docente entra hasta que sale del aula. Esto quiere decir, que el docente debe ser un agente observador que evalúa y tiene en cuenta diferentes momentos y situaciones en el aula, así como comportamientos o trabajos del alumnado. No únicamente se evalúa cuando se lleva a cabo una prueba o examen, sino que se evalúa en cualquier momento que el profesor considere adecuado. Yo particularmente como profesora de primaria, suelo evaluar en diferentes momentos. Normalmente, cuando tengo asignada un grupo de alumnos, comienzo creando una tabla donde anoto todos los aspectos que quiero evaluar, calificar u observar en el aula. Por ejemplo: tarea, cuaderno, comportamiento en el aula, actitud de trabajo, trabajo en grupo, respeto a los compañeros y por supuesto, las diferentes destrezas.

Esta forma de evaluación la he ido perfeccionando e interiorizando a medida que he adquirido más conocimientos y especialmente cuando he tenido prácticas en otros colegios y he podido observar cómo hay profesores que evalúan o califican todo y hay otros que no hacen realmente nada.

Como presenta Monereo y Castelló (2009)

¨Aunque es evidente que aprender de forma significativa y relevante depende de muchos factores en interacción, en entornos educativos formales la evaluación tiene un peso privilegiado constituyendo para la mayoría de los alumnos la principal razón de sus prácticas de estudio y aprendizaje¨. (p.2)


En la línea de esta cita y corroborando la idea, desde hace bastante tiempo el alumno se preocupa por la evaluación, así como por la calificación sin prestar atención a los contenidos que han sido alcanzados a lo largo del curso. En mi opinión, somos los docentes los que adoptamos un papel fundamental en los procesos educativos del alumnado, especialmente en aquellos que no presentan ningún tipo de motivación, más allá de la de aprobar o pasar el examen. Con estos alumnos en concreto, debemos hacer un mayor esfuerzo para conseguir en ellos la motivación intrínseca que necesitan. Yo personalmente creo que es aquí donde entra en juego el constructivismo frente al objetivismo.

Si bien desde un punto de vista objetivista Monereo y Castelló (2009) ¨evaluar supone garantizar que el alumno posee ese conocimiento en su contenido y forma exactos, y para recopilarlo deben emplearse sistemas lo más alejados posible de la interpretación¨. (p.10) Por el contrario, un punto de vista constructivista Monereo y Castelló (2009) ¨parte de la consideración de la escuela como un lugar donde se reelabora la experiencia personal, donde se construye el conocimiento, se organiza y estructura¨. (p.13) Hay profesores que presentan una postura más objetivista, sin embargo, hay otros que se muestran más constructivistas.

Considero, que una buena enseñanza, aprendizaje y evaluación debe tener como eje fundamental el aprendizaje significativo y el uso real de los contenidos. Por lo tanto, una evaluación deberá fomentar en el alumno la asimilación de los contenidos orientados al uso de la lengua.

Teniendo en consideración esta idea se debería defender la evaluación más allá de una prueba aislada de contexto, en la cual el alumno tenga que arrojar los contenidos que ha aprendido previamente. Lo ideal es desarrollar una evaluación en la que el alumno deba conocer y aplicar los contenidos en cualquier situación, independientemente de que se haya trabajado en el aula o no.

Otro concepto que he aprendido con la asignatura y pienso que diferencia a una buena práctica docente, es el conocimiento real del funcionamiento de la evaluación auténtica. Como menciona Kohonen la evaluación es fundamental y básica para el desarrollo de los objetivos, se centra en la búsqueda de objetivos importantes, es una suma de diferentes fuentes de datos, reconoce al alumno como una persona con muchas capacidades y éxitos en diferentes formas y la evaluación es continua (2000).  Por lo tanto, llevar a cabo una evaluación en la que el alumno sea el eje y se trate como una persona única, incrementará los beneficios y la posterior aplicación de contenido aprendidos.

En conclusión, la evaluación es un tema que puede derivar y extenderse de diferentes maneras. Cada profesor puede tener su propia idea sobre la evaluación y la aplicación de esta, sin embargo, debe existir un objetivo en común. En mi opinión, este objetivo debe ser el alumno y el éxito que este adquiera en su proceso de enseñanza. Los profesores debemos buscar recursos, actividades, ejercicios que faciliten la enseñanza y que quede posteriormente reflejado en los resultados obtenidos en la evaluación del alumno.

Me gustaría mencionar la complejidad que implica la realización de una evaluación lo más adecuada posible.  Debiendo tener en cuenta aspectos como : motivación, claridad, instrucciones, feedback, educación personalizada, objetividad. Creo que nos queda un largo camino por recorrer. Se plantearán nuevos retos, nuevas evaluaciones y por supuesto nuevos alumnos, pero los profesores debemos continuar con el mismo objetivo. El aprendizaje del alumnado.


 _____________________________

C. Monereo, M. Castelló y I. Gómez (2009). Capítulo 1. La evaluación como herramienta de cambio educativo: evaluar las evaluaciones1.

Neus SANMARTÍ, Col. Ideas clave, 1. Ed. Graó. Barcelona, 2007


REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.3 en línea]. <https://dle.rae.es>


Kohonen, Viljo. ¨La evaluación auténtica en la educación afectiva de las lenguas extranjeras (pp. 295-309), en: Jane Arnold (ed.).2000. La dimensión afectiva en el aprendizaje de idiomas. Cambridge University Press. Titulo original: Affect in Language Leraning. (1999).

 

©2019 por El proceso. Creada con Wix.com

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now